jueves, 1 de agosto de 2013

La casa minada de la familia del novio

Conocer a la familia del nuevo novio es como ser la nueva del salón. Todos se conocen, todos se hablan y tu eres la vaca pintada de colores que está al medio del cuarto. Claro que también hay una gran diferencia, mientras que en un salón de clase a nadie le importa quién eres hasta que es hora de hacer grupo (Dios me salve), en una reunión familiar a todos les das curiosidad… y un par tienen ganas de degollarte como si fueras pavo en navidad.

Las reuniones familiares ajenas son un campo minado lleno de trampas para la nueva enamorada ¡Es una trampa!. Eres la intrusa, la pequeña bacteria que ha hozado de chaparse al engreído de la casa (como si él no quisiera); todo lo bueno que puedas tener es MEH… y si tienes algo malo, pobre de ti, porque todo lo que digas podrá ser usado en tu contra ¡Quiero a mi abogado!

Hay dos grandes peligros a los que una tiene que estar atenta:

1-      La Mamá: Es la Diosa de la casa, la reyna que da las órdenes, el Tiranosaurio Rex que cocina (La bocaza no es por nada); ella es la primera a la que le tienes que caer bien. Ella decide si tu vida amorosa será tranquila y parecerá la continuación de la Segunda Guerra mundial (¡Hitler sigue vivo!). Imagínala como un francotirador con canas, está atenta a cualquier error tuyo para lanzar un comentario que te atraviese de extremo a extremo y quede como precedente para tu novio. Sabemos que los hombres viven con un condón umbilical invisible y que un día de estos escucharás la frase: Mi mamá lo hace así... 

2-    Las hermanas: Pueden no ser tan cruciales como la abeja reina pero recuerda que las peligrosas son las obreras. Ellas son como los dardos que tiran los indios en las películas de Indiana Jones, solo sabes que te han atacado cuando ya tienes el veneno encima. Mientras la madre hace comentarios como “No me gusta esta chica”, las insolentes estas se divierten destruyéndote con más libertad y más adjetivos “Pero es gorda” “¿En serio habla así?” “Es una bitch caleta” “Con esa cara de…”.

3-      El hermano churro/pendejo: Esto no es un peligro mortal a lo “Cuidado o te arranco las tetas”. Este es un peligro venenoso, es la manzana prohibida que ha concebido la bruja del cuento y te hace preguntarte ¿Por qué carajos no conocí a este hermano antes? ¡Pero cuidado! No eres la única que lo ha visto de reojo para que el novio no se dé cuenta, él también te ha chequeado (¡Código rojo!) pero recuerda ¡CON EL HERMANO NO! Por lo menos mientras sigas de novia :D

4-      El perro: ¿Qué, te refieres a que el cuadrúpedo lleno de pelos puede ser un obstáculo para mis oscuros fines? Es que cuando el animalejo es el engreído de la Reina Madre, su vida es más importante que la tuya.  Si tienes miedo a los perros mejor te aguantas. Nada de “quite, quite perro”  porque todo arderá como en el infierno. ¡Ah! y los pelos... Es su casa y tú eres la invitada así que mejor lo dejas en tu falda y sonríes mientras vuelve blanca esa falda negra.

Mi mamá me decía: “En donde estés haz lo que vieses”… No entiendo qué quiere decir pero a que el mejor momento de ser algo idiota, algo linda, algo hipócrita es el conocer a los papás del susodicho ¡Es el momento! 

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