jueves, 24 de abril de 2014

La Primera Cita



En Perú no tenemos ese “protocolo” de las primeras citas. Acá te das cuenta de que estás en una cuando ya estás en medio ella y piensas: “ Espera… ¿Por qué me mira tanto, por qué estamos en este lugar tan bonito? Pensé que me llevaría a un bar ¿Estoy en una cita? ¿Tengo algo entre mis dientes, me puse desodorante? ¡Sabía que debía haberme puesto push-up!”. Pero nunca puedes saber exactamente si estás en una o solo has salido con un amigo que no está pensando en emborracharte. Probablemente debería haber un aviso como “¿Tenemos una cita?” o fácil un cartelito de aviso, como los que uno ve cuando te van a recoger al aeropuerto para avisarte: "Este chico tiene intenciones de meterte terror a largo plazo.

Cuando te das cuenta de que el chico con el que estás sentada o caminando te mira a los ojos y no solo te está mirado el escote, es una cita.
Cuando el chico te invita una gaseosa o te ofrece un trago delicioso en vez de darte un vaso con mucho alcohol, es una cita.
Cuando el chico se queda parado esperando a que entres a tu casa creando un momento realmente incómodo, es una cita.

Nunca puedes saberlo desde un inicio, por eso a veces es conveniente pensar  en las probabilidades y hacer todo a la medida media:
Estar bien vestida. No tanto como para dar a entender que de estuviste 2 horas eligiendo qué ponerte ni tan poco como para parecer de que te quedaste dormida y llevas dos medis distintas.
Estar bien maquillada. No mucho como para parecer Crosti El Payaso ni tan poco como para no cubrir las ojeras de la borrachera de anoche.
Ser simpática. No tanto como para parecer de que estás que babeas por él y estás esperando el anillo (aunque sí sea cierto), ni tan poco como para tener cara profesora de biología en el colegio.

También hay otras cosas que debes de tener en cuenta como de que hablar y/o que no hablar.
No hables de política ni de religión; pero si te dice que es un fanático que dona el 20% de su sueldo a su Iglesia, es homofóbico y va todos los fines de semana a predicar la palabra del Señor de puerta en puerta, corre.
Tampoco hables de tu Ex novio… NOP.
¡Deja de tu celular en tu cartera! Lo peor que puedes hacer es NO hablar con la persona que tienes al frente y ponerte a hablar con todo el mundo. No Check-in, no Twitter; no te morirás por no dar a conocer a todo el mundo de que estás es un restaurante increíble con un chico guapísimo y no estás triste en casa comiendo canchita como tu ex piensa. Bueno, tal vez eso sí sea difícil.

Un momento crucial es aquel en que el mozo llega y hace el ademán de darle a "alguien" la cuenta, pero solo la mueve en el aire esperando a que uno de los dos la coja. Si es un chico al que sí le interesas, él pagará. Déjalo con la cuenta, él te está invitando, sentirá que es el dueño del momento y tú tendrás para el taxi; también recuerda lo que pagaste en la peluquería y el sufrimiento que estás sintiendo dentro de esos zapatos que hacen que tu trasero se vea genial. Él paga, tú tienes dos ampollas, la vida es justa. 

Cuando llegues a casa y estén parados viéndose a los ojos esperando a que abras la puerta, es que ha llegado el momento del “primero beso”. Claro que eso es en caso de que no te lo hayas chapado antes a mitad de una borrachera , en tal caso sería el “primer beso sobrio”.
Tú decides si chapártelo o no. Si la cita estuvo linda  y quieres verlo de nuevo puedes darle un piquito y avergonzarte como quinceañera en su primera vez (JA JA JA) y así hacerle saber que te gusta pero tienes la fuerza de voluntad de no abalanzarte sobre él. Si no te gusto y parece de que él sí te quiere dar un beso, puedes utilizar la esquivada Matrix y abrazarlo; también puedes hacer una mueca y mover tus labios para un lado e ir a la parte izquierda de su rostro para terminar con un beso de FriendZone. ¡Auch!

Definitivamente algo que no debes hacer es acostarte con él. No es que no puedas hacer uso de tu libertad sexual pero no puedes andar trepándote al primer que es lindo contigo. No sabes cómo es, cómo piensa  o si es un psicópata.
Si realmente te gusta darte tiempo para conocerlo y que él te conozca; si tú esperas y él esperará.
Recuerda que el postre se come al final; cuando te lo comes antes, toda la comida perdió gracia.
Para que no te sientas tentada a esto, y es que a veces el chico es tan pero tan lindo que en verdad cuesta no verlo como un pote de Nutella, he aquí algunos tips:
No te depiles. Si te sientes como Chuwaca entonces no tendrás ganas de que te vea desnuda.
Usa ropa interior cómoda pero horrible ¿En serio quieres que él vea tu calzón Mochita?

Si ya lo hiciste y te comiste el postre antes de tiempo… asume las consecuencias.
Puede ser que el chico tenga mente abierta y te vuelva a llamar, por lo que ganaste al paquete completo. Pero también puede no hacerlo. Puedes haber tenido relaciones con él y no haber recibido ni una llamada, claro que esto tampoco dice que tengas que llamarlo tú ¿no?... ¿NO?
Puede ser que todo vaya genial, te estás enamorando y 3 días después descubres que es casado, tiene hijos, su esposa está embarazada y está quebrado. Ahora entiendes el punto de conocerse mutuamente ¿no?

¿Qué aprendimos el día de hoy?
Dale una oportunidad a ese chico que te invitó a salir aunque no te atraiga mucho, puede sorprenderte.
Deja que te engrían y…
No te acuestes el primero que te dice que tus ojos son bonitos ¡Mínimo con algo más creativo! Si lo haces, recuerda no enamorarte a la primera y usar condón.

Besos




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Exprésate

Popular Posts

Seguidores